viernes, 18 de mayo de 2007

El niño que se durmió para siempre


El niño cerró los ojos,
y se durmió para siempre.
La noche de luna llena
heló sus tempranas sienes.
*
Y en el cielo de la aldea,
sin que nadie lo advirtiese,
un puntito más de plata
parpadeó palideces.
*
Cuatro cirios pequeñitos
rompen la caja de nieve,
en negras sombras disformes
contra las cuatro paredes.
-Las rosas blancas ovalan
su carita sonriente-
*
Y en el silencio amarillo,
que las penumbras envuelven,
los gemidos de la madre
se clavan como alfileres.
*
El tiritar de las llamas
la habitación estremece,
y al caballo de cartón
con pausado trote mueve.
-Último sueño infantil
ante el sueño de la muerte-
*
La aurora sopla los cirios,
y el ataúd de juguete
se destiñe de amarillo
y de oro nuevo se enciende.
*
La madre contempla el cielo,
donde a la noche siguiente...
Un puntito más de plata
sonreirá palideces.
*
Helena Saskya - Sevilla, España.
Ilustración del poema
Cândido Portinari - Criança morta
.
.
Helena Saskya, también es autora del relato "Mi niña de trenzas azules"
que figura en esta galería.


16 comentarios:

Charruita dijo...

Además de que estoy leyendo Las Obras Completas de Sor Juana de la Cruz, me siento influenciada por sus letras al leer tu poema...una poesía llana, que gusta o no gusta pero jamás deja sin nada al lector. Y eso es mucho.

Saludos desde California.

J.Carlos dijo...

Ni que lo hubieras vivido. Es un poema fuerte aunque tú lo elaboraste con palabras bellas, tratando de enternecer al lector, y no de conmoverlo con versos agresivos.
Dicen que la pérdida de un hijo es un dolor mayor al de la pérdida de los padres.

Te felicito por la elección del cuadro. Predispone a lo que se va a leer.
Gracias a ti ahora conocemos a un gran maestro. Habrá que conocer mejor al señor Portinari; su pintura estremece.

Uno del Montón.

Helena dijo...

Llegar al lector, de una u otra forma, es lo que persigue toda persona que escribe. Y si he alcanzado el objetivo, me doy por satisfecha.

Gracias por tu comentario.

Un abrazo, Charruita.
___________________________________

J. Carlos:

Afortunadamente, no me ha sucedido algo tan terrible. Tienes razón, el contenido es duro, pero quise dotar a los versos de cierta ternura sin, a la vez, dejar de reflejar el dolor.

He de aclarar que la elección del cuadro no fue mía, sino de Ricardo, el promotor de éste blog. También yo le agradezco el haberme "presentado" al Sr. Portinari, cuya obra es dificil que deje indiferente a quien la contempla.

Un saludo.

Carla dijo...

Ay, Helena, ¿de dónde sacaste esa foto tan estremecedora? Al verla se me pusieron los pelos de punta. Imagínate cómo leí el poema. Más que una lucesita en el cielo, para mí lo que reflejas es un cataclismo cósmico. El cataclismo de la madre rota por la muerte del niño.

¿Puedes indicarme dónde puedo saber algo más del señor Portinari?
No creo que esta sea su única pintura.

Un beso, Helena.
Carla

Helena dijo...

Hola Carla:

Como ya le dije a J.Carlos en el comentario anterior al tuyo, la pintura fue elegida por Ricardo.

A mí me impactó tanto como a ti. Yo lo que hice es poner el nombre de su autor en el Google y encontré muchísimas páginas dedicadas a su vida y a su obra. Así como muchas pinturas para admirar. Otra vía de llegar a sus pinturas de forma rápida es en el mismo Google hacer la búsqueda pero dándole a imágenes. Espero que no tengas problemas para encontrarlas y que las disfrutes... ¡Son fascinantes!

Me ha hecho gracia tu comentario acerca del cataclismo cósmico.

Un beso, Carla.

Alvaro dijo...

Helena, del poema qué voy a decir que no se haya dicho; sensible, profundamente humano, y tratado con delicadeza, sin herir susceptibilidades.

Ahora, a Portinario ya lo conocía. Brasil está lleno de obras de él. Es el pintor brasileño por excelencia. Estuve en su museo, en Riberao Prêto, muy cerca de Saro Paulo. Es digno de verse.

Un abrazo, Helena.

Odi dijo...

Helena, te conocía como narradora, pero no como poetisa. Parece que las metáforas te acompañan. "El niño..." conmueve. Aunque, te diré la verdad, el cuadro del encabezamiento ya me avisó de lo que iba a ocurrir. Y justamente allí reside el valor del poema,ya que aun sabiendo lo que viene, se lee la letra con atención. Un desafío del que saliste bien parada. Te felicito.

Odi

Helena dijo...

Álvaro, muchas gracias por leerme y por tus letras.
Espero poder ir algún día a ese museo que dices y poder contemplar en vivo la obra de Portinari. Me encantaría.

Un abrazo.
___________________________________

Odi, ambas cosas me apasionan, tanto la narración como la poesía.
Celebro haber salido bien parada del "desafío" pues, ciertamente, lo era. Gracias.

Yaiza dijo...

La triste realidad llegó a la familia de la forma más dura; llevándose al niño. Pero, claro, tú suavizas el triunfo de la muerte sobre la vida con bellas palabras, sin recurrir al lenguaje descarnado y chocante utilizado por tantos poetas, que se salen de tono sin advertir que hieren susceptibilidades.
Quizás la pintura sea demasiado chocante. Yo hubiese puesto una foto menos agresiva, aunque, seguramente, el mensaje del tema no habría llegado tan a fondo como llega ahora.
Foto y poema se complementan para juntos formar una gran obra.

Yaiza

Julio dijo...

No conozco a ese pintor, pero pienso que ilustrar el poema con esa obra fue todo un acierto. Al contemoplar la desesperación de la madre y el llanto de la familia, ya predispone a enfrentar los versos con el alma estremecida.
El poema en sí, refleja el tránsito por la terrible experiencia, aunque tú intentas suavizar la hondura del drama con bellas palabras; sabiendo que tu letra debe llegar pero no herir.
Quizás en la aplicación de esa certeza resida el mérito de esta poesía.

Helena. ahora mismo voy a leer tu relato.

Un cordial saludo.
Julio

amanda dijo...

Aunque, felizmente, no he vivido tan tremendo drama, sí lo conozco de cerca porque una hermana perdió un hijo con un año apenas de vida.
La historia que tocas es cruda, sin duda, pero en ti veo la intención de aliviar el impacto
dramático recurriendo al uso de bellas palabras.
Aunque la fotografía de la pintura predispone para el estremecimiento,al final se produce el equilibrio con la finura de tu pluma. Todo un detalle de tu parte.
Creo que la foto y el poema juegan con las emociones, uniendo, nunca produciendo rechazo. Enhorabuena.

Helena, un saludo africano para ti.


(Te estoy infinitamente agradecida por tus palabras sobe mi texto "Un dolor que no se borra". Gracias a ti y a otras personas de Linde5 me siento comprendida y apoyada).

nora dijo...

La foto de la pintura, estremece, y el poema conmueve. No sé cómo se hace, pero hay gente como tú que consiguen esas simbiosis.

Helena, un beso.

(Gracias por leer mi relato "Finale in crecendo". Y nuevamente gracias por las palabras de tu comentario; estimulan)

walter dijo...

Poema y foto, originalísimos. Yo los comparo al fuego y el agua, o al jazz y el blue; uno te exita y el otro te calma invitándote a la resignación.
El tema que tratas lo conozco de cerca; en casa se murió mi hermanito con ocho meses de vida, o de vidita que decimos por aquí.

Helena, para ti un aplauso y un beso ecuatoriano.


(Gracias por tus palabras sobre mi cuento "Un sueño". Me gustaron y me sirven)

tito dijo...

Qué salto emocional provocas, Helena: pasas del fuerte impacto de la foto del cuadro, a la sosegada intervención de tu pluma.
La poesía me apasiona, y "El niño que se durmió para siempre" es una poesía para memorizar y recitar. Me ha llegado, sin duda, me ha llegado.
Y ya que aparte de poetisa sos narradora, a tu narración me voy.
Un beso, estimada amiga.

Tito Grandi

(Helena, me faltan palabras para agradecer tus comentarios sobre mi humilde escrito "El perro que venció al olvido". Fernando se merece todo el cariño de la gente. Yo sólo hice de puente entre vos y él)

jose guillermo dijo...

¡Fuerte! La foto y el poema, muy furtes. Para un humorista en fase de despeque (soy periodista recién formado, y apunto hacia el humor), "El niño que se durmió para siempre" estremece los sentidos y le pasa invitación a las lágrimas. Claro que vos amortiguás el impacto del cuadro con palabras bien granadas, y eso, ante mi "sospechosa" opinión (no domino nada de nada) es de agradecer. El poema me gustó en peso de tonelaje.

Helena, en Honduras decimos: si algo te gusta tenés que repetirlo. Por eso voy en camino a la repetición marchando para tu relato.

(Muy gentil de parte haber leído mi cuentito "El perro miope". El comentario que dejaste me alegró. Gracias)

Paulo dijo...

Estimada amiga, me surpreendeu gratamente encontrar uma pintura do meu compatriota, Cândido Portinari, ilustrando o teu poema.
Um maravilhoso poema, que he lido e acho que entendido, porem, tenho um amigo uruguaio e ele vai traduír para mim.

Paulo Vieira, um carioca amante das belas letras.

Se você quizer, nesta mesma galería aparece um relato da minha humilde autoría. Titúlase "Capacidad de convicción", e está em espanhol graças ao Ricardo.

VIVIR ES EL ARTE DE ATRAVESAR ESPERANZAS. -R.M.J.