viernes, 22 de junio de 2007

Un vampiro chévere


Un vampiro chévere.Mucha tinta y sangre ha corrido desde que en 1897 Bram Stoker diera vida aDrácula, ese vampiro siniestro obsesionado con la antihigiénica manía de chupar el cuello de cuanto infeliz se enredara entre sus colmillos.
Ciento cincuenta y cuatro películas, treinta novelas largas, ciento veinte cortas, diecinueve series de televisión y seiscientos cómics dan cuenta de la popularidad del bicho transilvano. ¡Ya quisieran muchos políticos semejante aceptación...!
Remontando el hilo de sangre de la leyenda buscamos los orígenes de la misma y nos topamos con que Drácula, como todo los rumanos, nació en Rumanía. Su verdadero nombre era Vlad Tepes y el apellido Dracul, que significaba enlengua nativa el diablo, le venía por sangre directa de su padre Vlad Dracul, que en las crónicas sajonas es llamado Dracule y en las bizantinas es señalado como Draculis. Mas, este último señalamiento fue motivo de varias mordidas de cuello y de otro río de sangre puesto que el viejo vampiro, celoso de su fama de sanguinario y cuco de los musulmanes, sospechó en el mote ciertas alusiones respecto a preferencias sexuales que no convenían a un vampiro de colmillo en cuello.
Dracul, como todo vampiro bebedor y de mujeres chupar, tuvo su hijo: el príncipe Vlad Tepes, el cual siempre firmó con el nombre de su beodo progenitor. Este muchacho superó con creces los hábitos y fama de su padre,llegando a ser llamado El Empalador, por la no tan feliz manía de sentar a sus enemigos sobre una estaca afilada.
Se cuenta en los bares y bancos de sangre de Transilvania que Tepes, el Draculita, frustró los sueños del sultán turco Mohamet II de conquistarEuropa. Ante el horror de unos pocos sobrevivientes, el príncipe cristiano sentó en las estacas a 250,000 moros que atravesados por salva sea la parte se vieron en la odiosa obligación de morir -como cualquier otro hijo devecino sobre semejante trono-.
También corre aún el chisme en los antros sangriólicos que, ante las numerosas quejas del aumento de los pobres en el reino, el joven Vlad se decidió a organizar un ágape en su castillo de las afueras de Valaquia. Mesas monumentales y bien surtidas eran la delicia de los pobres invitados,y abundante vino regaba los manjares. Cuando el convite alcanzó su apogeo,pirotécnicos apostados en los muros externos prendieron fuego a la posada para preparar el plato principal: mendigos a la brasa. A la mañana siguiente el problema de los menesterosos estaba resuelto.Por si las moscas, acá en estos lares, nos colgaremos un colmillo de ajo en el cuello porque los vientos que soplan- navideños y huracanados- anuncian que expertos vampirólogos se han infiltrado en los más influyentes puestos de poder y toma de decisiones...No más vuelva la mirada hacia el coloso del norte y verá.
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Julio Enrique Briceño Bravo - Ciudad de Panamá, Panamá.
N/C

6 comentarios:

Odi dijo...

Julio, veo que te has documentado profundamente para hablarnos del personaje de Stoker, y de su predecesor rumano.
Aunque tu idea no venía sola, venía acompañada del afán de mostrarnos a los actuales vampiros que no cesan de chuparle la sangre a los pueblos menos favorecidos.
Por la información y por habernos indicado a los nuevos vampiros, te felicito dos veces.

Eso sí, Julio, la foto ¡asusta!

Odi

Yaiza dijo...

Julio, ¿por qué usaste tu foto para ilustrar el texto? Es un chiste, no te enfades. Pero, también, la foto que elegiste, tiene su guaza.
Hace tiempo que leí "Drácula" de Bram Stoker, y es una novela que siempre lo encontré más larga de lo conveniente y más estremecedora de lo necesario.
Sin embargo, tu escrito es más ameno y simpático,inclusive, además de la riqueza de datos esta narrada en su justa medida. Creo que eres mejor que Stoker.
Por lo tanto, me olvido de "Drácula" y me quedo con "Un vampiro chévere".

Yaiza

Carla dijo...

El espanto provocado por la foto cae vencido a los pies del contenido del relato (no carente de chispazos de humor).
El tema de Drácula es un asunto vapuleado y quemado, sin embargo, tú consiges despertar el interés y el deseo de seguir leyendo.
El final, con tu brújula apuntando hacia el "norte gringo" me encantó.
Enhorabuena, Julio.

Carla

Julio dijo...

Sí, hombre, la foto aterroriza. Pero, quizás, cuando la seleccionaste lo hicistes para despistarnos, como preparándonos a una tétrica historia de vampiros. Y resultó ser un estudio del nefasto personaje, salpicado con unos toque de humor, que termina apuntandonos hacia la dirección de los actuales vampiros: ¡gringolandia!.
Estupendo texto; imaginativo y curioso.

Un saludo de Julio para Julio, con permiso de Agosto, evidentemente.

Alejandro dijo...
Este comentario ha sido eliminado por el autor.
Alejandro dijo...

AMIGO JULIO, SI LOS GRINGOS LEEN ESTO TE VAN A "DECOMISAR" LA PLUMA.
DECIR QUE ELLOS SON LOS ACTUALES HEREDEROS DE LOS VAMPIROS, ES DECIR LA VERDAD, Y VOS YA SABÉS, ELLOS NO SIMPATIZAN CON NADA QUE NO SEA SU PROPIA VERDAD.
TE FELICITO Y A SEGUIR ADERLANTE CON EL ENTUSIASMO A FLOR DE PIEL.

CON MI SALUDO UNO PANAMÁ CON GUATEMALA.

(En esta misma Galería tengo un relato. Se titula "El amante de todas las mujeres". Será un honor saber que lo lees. Espero tu comentario)

VIVIR ES EL ARTE DE ATRAVESAR ESPERANZAS. -R.M.J.