miércoles, 21 de marzo de 2007

La vida sobre ruedas



Ricardo me pidió un cuento, pero, como no tengo ninguno conmigo, optó por una reseña de mi libro, La vida sobre ruedas.

Desde que fue publicado, no ha dejado de sorprender a los lectores a donde quiera que vaya. Quizás porque reflejo la vulnerabilidad de un ser humano, al tener que enfrentarse a un accidente que lo deja confinado a una silla de ruedas.
Los pensamientos, los sueños y la esperanza cobran un nuevo matiz en la mente de Sebastián, el protagonista de la historia, un joven de apenas 17 años, que de un día para el otro ve desvanecido su futuro lleno de gloria. Y que ahora, en su nueva condición, su destino se muestra incierto. Sin embargo, irá descubriendo que la vida es y sigue siendo lo que siempre fue para él; una fuente inagotable de emociones, fracasos, conquistas personales y espirituales.

Situaciones jocosas, inesperadas, y el amor como base principal, jugarán un papel importante en la historia. Natalia, el gran amor de su adolescencia siempre estará presente, todos los días, aunque no estén unidos corporalmente; ella, con su poder inigualable de tansportarse de un lugar a otro, nunca lo abandonará. En cada noche fría, mientras él convive con la soledad y la escasez de recursos económicos, sentirá su calor en un abrazo inimaginable.

"Todo tiene una razón en esta vida, de lo contrario no tendría sentido". Son las palabras que su padre solía repetirle, y que él guardaba en lo profundo de su corazón para continuar adelante.

Con "La vida sobre ruedas" he recorrido varios países: Perú, Uruguay, Argentina, y ahora España, y me han recibido en Instituciones, Universidades, Colegios, Centro Sociales, Iglesias, llevando el drama de Sebastián a todas aquellas personas que en el conjunto, somos una sola.
El periodista peruano Héctor Alva Centurión, en esta frase resumió el contenido de mi obra: "Un mensaje de vida y esperanza que traspasa las fronteras".

Rubén Rivera Flores.
rubenn35@hotmail.com

Visitar: Fundación Artistas Discapacitados
www.artistas.org.ar (Sección literatura)

5 comentarios:

Carla dijo...

Rubén, quizá la aportación más humana de este blog sea tu participación. En la reseña dejas ver una transparencia y unas ganas de vivir que contagian. Nos hablas de un mundo que la mayoría desconocemos, con la naturalidad del que está por encima de las tonterías.

¿Dónde puedo comprar tu libro?

Carla

J.Carlos dijo...

Rubén, cómo me gustaría conocerte para que imprimas a mi vida el optimismo que transmites.
Y también, cómo me gustaría tener tu libro para que me ayude en mis horas bajas, que casi siempre son todas.
Me encantaría saber que triunfas y que la vida te devuelve todo lo que te quitó.
Levanto mi copa en tu nombre y brindo por tu felicidad.

Uno del Montón.

Rúbén Rivera dijo...

Gracias por los comentarios, son sin duda una fuente inagotable de inspiración que permite que el sueño continúe, siga su maravilloso recorrido y se aloje en lo más hondo del corazones de las personas. Todos podemos convertirnos en ese personaje lejano y distante, quizás no en los mismos términos, pero si con la mismas ganas de vivir, con los mismos sueños y las mismas esperanzas que deberían de tener todos los seres humanos, durante todos los días de su vida. Que el amor, la paz y la caridad los acompañen en cada instante de sus vidas... Rubén Rivera.
P.D. pueden contactarme a través de mi mail: rubenn35@hotmail.com para quienes desean más información del libro.

Alvaro dijo...

Amigo, Rubén, en tu pluma habita el optimismo. Creo que personificas las ganas de vivir, desde una situación desfavorable.
En la reseña de tu libro, nos pones ante las narices un mundo que ignoramos. Un mundo que vemos pasar pero no compartimos. Creo que es La propia vida que nos mantiene separados, sin darnos chance a establecer un punto de encuentro.
Eso sí,no olvidemos que las letras son un buen refugio y un excelente vahículo para conocernos.
Pienso que deberíamos pedirle a Ricardo que publique algún cuento tuyo para ir avanzando en el diálogo autor-lector.

Un cordial saludo.
Dos3cuatro

Yaiza dijo...

Rubén, no leí tu libro, pero me emocionaste con la reseña. Yo también, al igual que los otros que dejaron su comentario, intuyo en ti un gran optimismo; una gran alegría de vivir.
Un fuerte beso.
Yaiza

VIVIR ES EL ARTE DE ATRAVESAR ESPERANZAS. -R.M.J.