miércoles, 7 de marzo de 2007

Paaaco...


“PAAACO-leván-ta-te-ques-tarde”.Con un pañuelo cubrieron la jaula por hacerle callar.
Había llegado volando desde no se sabe dónde hasta la ventana, una tarde de septiembre. Por entonces, ya hablaba y repetía: “calla-co-ño-calla”. Con unas cuantas pipas quedó resuelto el tema de la adopción y con tiempo y paciencia que dejara de mencionar lugar tan concurrido.

Y se aprendió el lorito, a fuerza de oírla, una frase de la mujer que le dio por entonar (no sin indignación creciente por parte del aludido) cada mañana en cuanto clareaba la luz del día a través del enjaretado: “PAAACO-leván-ta-te-ques-tarde”.

- ¡Calla cretino!. ¡Voy a comprar un gato!Pero el ave no se amedrentaba: “PAAACO-PAAACO-questaar-de”.

El silencio se deslizó por la estancia tropezando sólo con el aletear de un loro disconforme con el telón. Algunos labios se apretaban por contener la risa. Eso suele pasar cuando hay muertos: que la vida hiere y se confunden el frío y el calor.

Paco se había despertado esa madrugada con un fuerte dolor en el pecho que le quebró el habla. Y se fue así, sin pedir permiso a la familia y por orden del Dios Padre, para siempre, sin retorno. El loro, cansado de bregar en la oscuridad, enroscó su cabeza y se durmió.
.
Mar Alba - Barcelona,España..
N/C

7 comentarios:

Nina de Papuza dijo...

Original unión de la espléndida alegría de un loro parlanchín con la despedida final.

Helena dijo...

Peculiar compañero para una despedida definitiva. Ingenioso.

Odi dijo...

En momentos tan trájico el loro bullanguero hace constar, que Paco se va pero deja atrás el amor que supo ofrecer.
Tierno y dramático tu relato. Propio de la sensibilidad femenina.

Un cariñoso saludo.
Odi

marcaliope dijo...

Gracias amigos por vuestras palabras. Os he visitado, pero quiero hacerlo con más tiempo y calma, cuando finalice unos estudios en el mes de junio...leeros detenidamente.

Un saludos a todos.

Mar

J.Carlos dijo...

"Paaaco" es un relato conmovedor, porque nos muestra que la irracionalidad de los animales es un verdadero mensaje de amor.
La muerte pudo con Paco, pero no con el loro. Uno se fue y el otro se queda allí; confiando que no hay partida sin regreso.
Una metáfora existencial, pero también un acto pragmático y vital.

Gracias, Mar. Te dejo mi aplauso.

Uno del Montón.

Carla dijo...

Intuía lo que iba a encontrar. Primero participé de tú "Cumpleaños..." y ahora visito a "Paaaco...!
Mar, si me encantó el poema, imagina qué ocurrió con el relato. Es un trance tan trájico, que hasta le da un rasgo de humanidad al loro. En el momento que Paco iniciaba su viaje sin regreso, el loro le ponía música a la despedida con sus llamados de cariño.
Te felicito, sinceramente.
Carla

Alvaro dijo...

Paco y el loro. El loro y Paco. Animal y hombre unidos por el fuerte lazo de la amistad, viven el trance irreparable desde ángulos diferentes: Paco, navegando por el negro abismo del silencio escuchaba los gritos de amor de su loro amigo, y el loro, con sus chillidos reclamaba la presencia del amigo perdido.
Sin duda, toda una metáfora.

Mar, con plumas como la tuya, la literatura hispana tiene mucho futuro.

Dos3cuatro

VIVIR ES EL ARTE DE ATRAVESAR ESPERANZAS. -R.M.J.